La reserva debe seguir la forma de trabajar de tu empresa
Un restaurante necesita controlar fecha, hora, comensales, zonas y capacidad. Una clínica puede necesitar especialidad, profesional, agenda y duración. Una academia puede trabajar por grupos, plazas y actividades. Aunque todos sean sistemas de reservas, las reglas internas son distintas.
Por eso planteamos primero el flujo: qué elige el cliente, qué disponibilidad se muestra, qué datos necesitas recoger y qué debe poder hacer el equipo desde el panel privado. A partir de ahí se desarrolla una solución proporcional al proyecto.
El sistema puede integrarse dentro de una web nueva o formar parte de una solución más amplia con clientes, solicitudes, documentos y otras herramientas de gestión.